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lunes, 2 de julio de 2012

Lo mejor eres tú.


-Me gustaría ir a París, mientras me subo a lo alto de la Torre Eiffel y veo toda Francia. ¿Después? A Italia, donde me haré la típica foto donde yo, con toda mi fuerza y valentía, sujetaré la Torre de Pisa para que no se caiga. ¿Luego? A Londres, donde intentaré hacer reír a los guardias de seguridad con mis caras más extrañas y mis chistes malos. ¿Siguiente? A Las Vegas, donde me gastaré la ostia de dinero en el casino para no ganar ni un chavo, pero podré decir: ¡Viva Las Vegas, baby!. ¿Aún más? Pues me iré a Nueva York, sí, y me subiré a la Estatua de la Libertad y veré como todo Manhattan amanece. ¿Y por último? Yo siempre digo que lo mejor, para el final. Por último me iré a Los Ángeles. Arrasaré todas las tiendas de Beverly Hills, mientras me gasto casi todos los ahorros que me quedan en ropa. Luego, en Hollywood, iré mirando cada una de las estrellas del Paseo de la Fama y me haré una foto con la inmensa mayoría mientras sonrío bebiéndome mi Starbucks. También, me haré fotos junto al cartel de Hollywood, señalándolo con una gran sonrisa en mi cara diciendo: Sí, estoy en L.A. Y al final, me subiré a lo alto del mirador y miraré por última vez todo Los Ángeles. Pero cuando vuelva aquí, a España, me esperará lo mejor. Me esperarás tú.


domingo, 1 de julio de 2012

Y volvamos a enamorarnos.


Me preguntas ¿qué es lo que me pasa? Pues si te digo la verdad, no lo sé. Es que no llego a ninguna conclusión, estoy más perdida que nunca, y no tengo claro lo que eso significa. No son celos, no es poca comunicación, no es timidez y tampoco rencor. ¿Me preguntas si te quiero? Ni siquiera lo tengo claro. No hay recuerdos, no hay cariño, no hay risas ni hay ilusión. Me preguntas ¿qué nos queda? Pero, ¿cómo voy yo a saberlo? Quizás simplemente las cosas tengan que acabar. Puede que un día, lejos, cerca, no importa donde, comprendamos cuál fue nuestro error. Algún día.




Comerte el mundo.-



Claro que sí, comerte el mundo, beberte el miedo, gritarle al mundo entero que es tu hora, que te da igual todo, que la vida son dos días y hay que disfrutarlos como nunca, que, sino, pasa tu vida y no haces nada de lo que de verdad sientes por tus venas, así que sal por esa puerta y aunque esté lloviendo, sal, grita, baila, corre, y vive. Eso es lo más importante, vivir como si mañana se acabara el mundo, fuera malos rollos, sé tú, sé feliz, con él o sin él, pero sé feliz, jodeles a todos aquellos que creían que no lo conseguirías sacandoles tu mejor sonrisa del bolsillo.

Cree en algo más que la realidad.


 - ¿Por qué dices que estás obsesionada?
+ Porque no puedo dejar de pensar en él ni un puto segundo.
- Eso no es obsesión.
+ ¿Ah, no? ¿Entonces qué es, listo? 
- Amor.

Asi que... A soñar! ♥


Dicen que tardamos 7 minutos en dormirnos y que en los primeros seis minutos y cincuenta y nueve segundos, nuestra cabeza, autumáticamente, reproduce todos y cada uno de los momentos vividos a lo largo de ese día; y que en el último segundo, aparece la persona que te ha hecho feliz hoy. Finalmente, el cerebro se queda con lo más importante, con lo que más le ha gustado y lo transmite en forma de película, una película llamada sueños.